Las nuevas tecnologías, sumadas al obligado cuestionamiento de todos los viejos paradigmas, nos ponen y pondrán a las futuras generaciones ante hechos que ni siquiera se hubieran podido imaginar hace treinta o cuarenta años. Existen situaciones enfrentamientos y hasta delitos (la pornografía infantil, la oferta de servicios de asesinatos por encargo o la invasión de la privacidad a través de internet, por poner solo algunos ejemplos), con los que todavía no se puede lidiar adecuadamente por que las leyes no contemplan la posibilidad de que algo así sea factible, y por que los mecanismos y los recursos de las fuerzas de seguridad no están aún capacitados para combatirlos.
No es un tema menor recordar que esta generación es la que vio, efectivamente, por primera vez, la imagen de la Tierra desde el espacio. Un planeta pequeño, casi insignificante considerando el entorno universal, y en el que anida "la casa" de todas las formas de vida que conocemos. Un mundo que desde fuera parece uno solo, aunque desde dentro el hombre se empeñe en dividirlo en partecitas cada vez más pequeñas. Me gusta esa idea romántica que tantas veces eh escuchado: desde el espacio no se ven en la Tierra las fronteras entre los países., desde lejos todos somos uno.
Quizá eso explique y justifique el renovado interés de la sociedad por lo espiritual. Es como un intento de no apartarnos demasiado, de cuidar la humanidad mientras estemos a tiempo.
En los últimos años, se propone aquí y allá una espiritualidad que no sea patrimonio de algunos elegidos, sino transitable por todos. Una nueva dimensión de lo humano que nos ponga en el camino de terminar con el caos del miedo, de la violencia y de la expotacion del hombre por el hombre.
Una espiritualidad que me permito llamar la "humanista" por que deberá hacer suyas algunas banderas del humanismo tal como hoy se lo entiende, considerando que el ser humano, mas allá de su raza, su religión, su cultura y su condición económica, educativa y social, su desarrollo, u progreso, su bienestar y sobre todo su vida, debe ser si excepciones el centro de toda tarea y el objetivo de todo estudio o inversión.
Una espiritualidad que se sostiene en la idea de que nuestras diferencias nos nutren y nos complementan, que trabaja por la libertad más absoluta de todos, que no admite la clasificación de los individuos en "Mejores" y "Peores", en "Los de arriba" y "Los de abajo", en "Los que mandan" y "Los que obedecen", especialmente por que pretende abrir los ojos a la humanidad a un mundo que dé valor a lo importante y no a lo superfluo.
El camino espiritual no es uno ni es único, y por tanto es imposible saber con certeza si tal o cual opción es acertada o equivocada. Yo lo puedo recorrer de una manera y tú de otra completamente distinta; uno puede ir hacia el norte y otro hacia el sur, y a pesar de ello terminar al final sentados a la misma mesa, por que el recorrido no esta trazado previamente y por que el secreto esta en el caminar y no en la dirección que se lleva, pues, ciertamente, el que busca un camino espiritual, ya lo ha encontrado.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario