domingo, 14 de junio de 2015

Trikonasana

Triángulo del lado derecho

Comienza con los pies juntos y los brazos arriba de tu cabeza; da un paso grande, como de un metro y medio hacia la derecha. Baja los brazos inmediatamente paralelos al piso y las palmas hacia abajo.

Mira hacia el espejo todo el tiempo para revisar que tu alineación sea la correcta. Empuja tus caderas y estómago hacia adelante, recargando la parte alta de tu cuerpo hacia atrás. Gira el pie derecho hacia la derecha y asegúrate que esté paralelo al espejo, con los dos talones en una línea. Flexiona tu rodilla, hasta que el dorso de tu muslo quede paralelo al piso. Aquí es fácil que el cuerpo se vaya hacia la derecha, pero es muy importante que mantengas la columna recta en el centro. Si la rodilla se va más lejos que tu tobillo, necesitas abrir la distancia entre tus pies, formando un ángulo de 90 grados con tu muslo, rodilla y tobillo.

Hasta ahora, tu cara, cuerpo, pie izquierdo y caderas están de frente al espejo, los brazos estirados, y las caderas se mantienen abajo y niveladas. Un movimiento que te va a ayudar a bajar más las caderas es que gires tu cadera izquierda un poco hacia adelante al espejo para que tengas mayor flexibilidad para sentarte lo suficientemente abajo y mantenerte ahí.



Un paso que debes de hacer también, justo antes de mover los brazos, es girar las palmas hacia enfrente a que queden paralelas al espejo, y ahora sí, mueve los dos brazos al mismo tiempo (sin inclinarte hacia la derecha, solamente baja el torso), llevando tu codo derecho adelante de la rodilla derecha y la punta de los dedos rozando apenas entre el dedo gordo y el segundo dedo del pie, sin recargarte en ellos o en el piso, y simultáneamente subes el brazo izquierdo hacia el techo, manteniendo las dos palmas paralelas al espejo y los dedos juntos.

Voltea tu cabeza hacia el techo para que tu barba toque tu hombro izquierdo. Al principio es normal que sientas cierta tensión en el cuello al girar, pero conforme vayas creando mayor flexibilidad en las cervicales vas a lograr tener el perfil de tu cara perfectamente paralelo al espejo.
Estira tus brazos hacia arriba y hacia abajo, tocando con la mano derecha los dedos del pie y, al mismo tiempo, con la mano izquierda, tratas de alcanzar el techo. Continuamente estiras tus dos brazos y hombros en direcciones opuestas, quedando tus brazos perpendiculares al suelo. De lado tu cuerpo se ve en una línea recta (desde el pie hasta la punta de los dedos de la mano), con las caderas hacia adelante (sobre todo la izquierda). Empuja tu rodilla derecha hacia atrás con el codo derecho y finalmente, abre el pecho hacia arriba y tuerce la parte alta de tu cuerpo hacia atrás (como en la postura de la Torsión de la Espina).

Aquí es donde se ve que se forma el triángulo, en el espacio que se crea entre tu pecho, brazo derecho y muslo derecho.
Para que puedas mantener la postura, con las caderas hacia abajo y el cuerpo hacia arriba, es muy importante que desarrolles, con la experiencia, la fuerza de apoyo en la parte posterior de tu muslo derecho y que tu rodilla izquierda (en el caso del Triángulo del lado derecho), permanezca bloqueada con el pie izquierdo plano en el piso (que el lado de afuera de tu pie no se levante), para que no permitas que tu cuerpo se incline hacia la derecha.


Al terminar la postura, inhalas y te levantas, regresando el pie derecho al centro. Después, empiezas el lado izquierdo. Los ajustes de la postura los vas a ir realizando poco a poco conforme tu práctica sea cada vez más constante, la ejecutes con mayor precisión y tu cuerpo vaya cambiando. Muy pronto el Triángulo se va a convertir en una postura que disfrutes como yo.

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