Seguramente
has escuchado en clase mas de una vez : “En esta postura creamos pequeños
ataques al corazón para que nunca te de uno de verdad”.
En
efecto Tuladandasana o El Poste balanceándose favorece enormemente al sistema
circulatorio al aumentar el flujo sanguíneo en todo el cuerpo al mismo tiempo.
Esto ayuda a prevenir problemas cardíacos.
Otro
de los grandes beneficios que se obtienen con esta postura es que al estirar
completamente la espalda se libera la tensión acumulada en la espina dorsal.
Además
se trabaja y se fortalecen todos los músculos de la espalda y de las piernas.
Es
una excelente postura para la quema de grasa ya que se eleva la frecuencia cardíaca al máximo.
Se
inicia con los pies juntos, los dedos y los talones deben de estar tocando. Los
brazos van estirados arriba de la cabeza, las palmas juntas, entrelazas los
dedos excepto los índices asegurándote de cruzar bien los pulgares. Los brazos
deben mantenerse firmes con los codos completamente estirados tocando con las
orejas.
Te
recomiendo estirar todo el tiempo los brazos como si quisieras tocar el techo,
para mantener la alineación de la postura .
Durante
toda la postura se debe mantener la barbilla levantada, separada del pecho.
Inclinas el cuerpo ligeramente hacia atrás, inhalas y das un paso grande con la
pierna derecha hacía adelante. Pasa todo el peso a la pierna de adelante, en
punta el pie de atrás y asegúrate que las dos rodillas estén completamente
bloqueadas.
Lanza
el torso hacia delante exactamente al mismo tiempo que levantas la pierna de
atrás. Tiene que ser un movimiento simultáneo no debes bajar primero el torso y
después levantar la pierna ya que es importante mantener el balance de la
postura.
En
el momento en que todo el cuerpo este paralelo al piso debes de seguir
trabajando en la postura estirando todo el torso hacia delante como si
quisieras tocar el espejo de enfrente y estirando la pierna hacia atrás,
manteniendo el pie en punta. Todo el tiempo mantente estriándote con todos los
músculos del cuerpo contraídos.
Desde
el lado tu cuerpo parece una perfecta línea recta y la rodilla de la pierna de
apoyo debe permanecer completamente bloqueada.
Mantén
la barbilla separada del pecho, te sugiero que trates de ver tu rodilla de
apoyo en el espejo de enfrente. En esta postura es normal tener una sensación
de dolor en los hombros que nos indica estar trabajando correctamente.
Asegúrate
de mantener alineadas ambas caderas ya que tendemos a levantar ligeramente la
cadera de la pierna que esta arriba.
Al
regresar la pierna al piso (pies juntos) mantén los brazos arriba, toma otra
profunda inhalación y repite el movimiento ahora dando el paso hacia delante
con el pie izquierdo y levantando la pierna derecha al bajar el torso; se
siguen exactamente los mismos pasos ahora con la otra pierna de apoyo.
El
mejor consejo que puedo darte para esta postura y toda tu práctica es mantener
todo el tiempo tu concentración en la respiración, esto te da la calma para
sostener las posturas, por mas desesperado, cansado, o cualquier sensación que
puedas tener. Todo el tiempo respira despacio proyectando paz. Verás que entre
más profunda sea tu meditación más podrás disfrutar tu practica.
Empieza
por controlar tu respiración y aprenderás a controlar cada aspecto de tu vida.
Esta
postura tan solo dura unos segundos por lo que es importante hacerla de
principio a fin y mantenerla para obtener todos sus beneficios. Al tener los
hombros arriba y el pecho abajo el corazón bombea sangre nueva a todas las
arterias.
Lo
mas importante es nunca dejar de intentarlo acuérdate que cada aprendizaje en
una postura es un aprendizaje para tu vida: trabaja con tu fuerza,
determinación y paciencia.

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